Baja y sube: efecto yo-yo

Llega de nuevo la primavera y empezamos a pensar en el sol,
la playa y los bañadores y bikinis…y…oh Dios mío!!! Cuantos kilos acumulados
durante el invierno!!!
Pensamos en hacer una dieta rápida y en la que se bajen
muchos kilos sin importar como ni de qué manera.
Si…de esas que en 15 días bajas 10 kilos…si…bajar se bajan,
estas supercontenta. Dejas la dieta y vuelves a tus hábitos anteriores: igual
comida, igual manera de cocinar, vida sedentaria. Y qué es lo pasa? Que antes
de que acabe el verano has vuelto a tu peso anterior o peor aún: ahora pesas
más que antes de empezar la dieta.
Es decir bajas de peso y vuelves a subir y vuelves a bajar
como un yo-yo: Es lo que se llama efecto rebote o efecto yo-yo.
Con tanto sacrificio que hemos hecho; por qué se produce este
efecto rebote?:
En primer lugar hay que tener en cuenta que en las dietas muy
restrictivas y cortas, dietas milagro, se pierde peso a expensas de agua,
proteínas y glucógeno: cuando el organismo no tiene suficiente energía lo
primero que hace es quemar los depósitos de glucógeno, después las proteínas ,
perdiendo musculo, y por último los depósitos grasos, esto sucede
aproximadamente a los 15 días de estar a dieta; de manera que en dietas muy
rápidas no se llega a perder grasa que es lo que realmente nos haría adelgazar.
Por eso al volver a comer los tejidos se rehidratan y
volvemos a coger peso, además el musculo perdido es sustituido por grasa, el
metabolismo se ralentiza y todo contribuye a volver a gana peso de forma
rápida.
Otro efecto perjudicial es el efecto psicológico pues el no
conseguir mantener nuestro peso puede dar lugar a frustración y a disminuir la
autoestima, qué hace que se perpetúe el problema y sigamos cogiendo peso,
porque pensamos que no merece la pena el sacrificio para bajar si luego se recupera.
Consejos para evitar el rebote de peso

*No ceder ante dietas milagrosas que nos prometen bajadas en
poco tiempo con privaciones importantes de alimentos. Si habrá resultados a muy
corto plazo, pero a largo plazo saldrás perjudicada.
*Hacer una dieta por fases, progresiva, que permita que el
organismo vaya adaptándose a su nueva manera de alimentarse. Puede que te
parezca larga pero piensa que todos tus kilos no los has cogido en una semana y
además cuando veas que mantienes un peso saludable a largo plazo estarás
encantada.
* Hacer una reeducación nutricional que nos lleve a un cambio
de hábitos, hay que tener en cuenta:
La distribución de los nutrientes: 12-15% de proteínas,
30-35% de grasas, 50-55% de hidratos de carbono preferiblemente de absorción
lenta.
La distribución de las comidas: 20% desayuno, 10% media
mañana, 35-40% comida, 10% merienda y un 20-30 % cena. No saltarse comidas lo
ideal es hacer 5 al día.
Incorporar a nuestro día a día algún tipo de actividad física
y mantenerla después de alcanzar el peso adecuado, incorporarlo como una rutina
a nuestros hábitos.
Controlar el tamaño de la raciones, aprender a comer en
platos más pequeños.
Empezar a cocinar de diferente manera, y empezar a hacer la
compra mejor.
En resumen pensar qué lo más importante es cambiar hábitos,
tener presente que no lo vamos a hacer en 15 días, sino a largo plazo pero que
una vez conseguido ese peso perdido no lo volveremos a recuperar, porque
compraremos diferentes cosas, cocinaremos de una manera más saludable,
tomaremos raciones más pequeñas y habremos incorporado el ejercicio a nuestra
rutina diaria. Ya no habrá más efecto yo-yo.

Buenos y saludables días!!!